miércoles, 14 de diciembre de 2011

Respuesta


Ayer, en una sesión de monitorización del niño de un amigo, el ritmo del latido del bebé era bueno, estable, tranquilo dentro de su tracatá.

En ese momento le llamaron por teléfono. Contestó y al comenzar a hablar, el monitor se aceleró.

El niño responde a su voz, y no sólo a la de la madre.

Sé que el día que me monitoricen, mi madre no parará de hablarle al mío. Esperemos que no empiece a hacerle "feos" a la abuela antes de nacer!! 

martes, 13 de diciembre de 2011

La importancia del cabecero


Agarrase al cabecero de la cama, tiene una connotación erótica. Las películas muestran cabeceros golpeando la pared o a los que se atan las muñecas de los protagonistas.

Hace años, un compañero de trabajo me mostraba su casa, y al entrar en su cuarto tenía colgado del cabecero unas esposas. No moví una ceja. Era un ligón (y un fantasma) que refozaba su leyenda con esos detalles.

El cabecero de mi cama también proviene de una imagen de cine. La cama de Harrison Ford en "Working girl", sin que haya ninguna escena especialmente subida de tono, me llamó la atención hace ya muchos años. A la hora de buscar mi propia cama, aquella imagen estaba (incoscientemente) en la idea de lo que quería comprar. Costó mucho, no estaban de moda las camas altas de 4 patas de madera, sino los canapés-baúl ("con espacio para las sábanas y toallas") y los bajísimos futones japoneses. Pero lo conseguí, un cabecero robusto formando parte de la estructura de la cama de madera.

Lo elegí por un tema estético, por bello. Y es ahora, con 8 meses de embarazo, cuando dormir se hace a ratos porque no hay postura cómoda, cuando descubro su utilidad. Cuando te atrincheras entre mil cojines y ni así logras que no haya un músculo retorcido o tensado, un brazo dormido, un pulmón más escaso... Cada 2h toca reubicarse, y eso desvela.

Entonces tu cabecero, robusto, cercano, te brinda el soporte perfecto para que, con los brazos a modo de grúas, puedas moverte, reacomodarte, encontrar la nueva postura para las próximas 2h.


jueves, 8 de diciembre de 2011

Cleopatra


Mi máxima molestia del embarazo sigue siendo la acidez. Claro que ahora le sumamos que no hay postura cómoda para dormir. Por eso cada noche, cuando me levanto para ir al servicio (no menos de 3 veces por noche), suelo pasar por la nevera a por una taza de leche fría.

Por desgracia, lo de dormir a trompicones a veces hace que llegues a cerrar los ojos antes de haberte tomado la leche. Esta noche, sin tiempo siquiera de apoyar la taza en la mesilla...

Así que a las 5,30 de la mañana estaba cambiando pijama, ropa interior, sábana bajera e incluso funda del edredón (y si cambiarlo sola tiene su intríngulis, estando de 8 meses...)!!!!

Eso sí, tengo la piel maravillosa. El famoso truco de belleza: baños con leche "de burra"

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cuarentena


40 días para el 14 de enero. Sin garantías de precisión.

Lo hemos celebrado empezando a molestarnos un poquito de más. Ya cabemos mal los dos en un solo cuerpo. Mantenemos una lucha digna del Stratego por la ocupación de mis costillas.


 
Aprovecha ahora para dormir, que luego no podrás. Dormiré menos, pero mejor. Seguro. Ya no hay posición buena.

Y sin embargo, cada mañana nos damos los buenos días. Empiezo yo. Él siempre responde.

Nos queremos, tan sólo es, como siempre, las cosas de una estrecha convivencia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Y tus padres... cómo lo tomaron???


Es divertido, porque es una de las preguntas que más me hacen y la que nunca me había planteado. Tanto es así, que para escribir esta entrada le he preguntado a mi madre: ¿Tú recuerdas cuándo te dije que pensaba inseminarme?
 
Y no, ella TAMPOCO lo recuerda. :)
 
Ha sido algo que he tenido claro hace muchos años. Ella dice que siempre supo que yo iba a ser madre, que siempre lo dije. Hacerlo sola o en pareja era un puro asunto de circunstancias y causalidades.
 
Yo sí recuerdo sus prisas, "¿Pero CUANDO vas a hacerlo?", según pasaba año a año la treintena. Sin embargo, por muy segura que estés de la decisión, necesita un tiempo tomarla, meditarla e incluso digerirla. Ahora, con 8 meses de embarazo, muchos de esos pensamientos me parecen innecesarios, exagerados, absurdos, pero todos han tenido su importancia y su valor. No sé qué sucederá, día a día las cosas cambian, pero era imprescindible tener la cabeza "colocada" antes de empezar.

Sin embargo, sí viví una escena como por la que me pregunta la gente, sólo que no con mis padres. Es una escena tierna. Mi abuela siempre me insistía mucho en que encontrara pareja. Debía ser independiente, como ella lo fue siempre, pero era importante la compañía. "Eres muy exigente. Déjate querer, siempre es más fácil que ser el que más quiere". Es de la pocas cosas en las que nunca coincidimos. Un día, en una de nuestras eternas discusiones sobre si la pareja debe crearse antes o después de enamorarse, le pregunté a qué venía tanta insistencia, pues no era una mujer tradicional ni pretendía que yo lo fuera.

  • "Es que cuando me muera, quiero saber que se queda alguien cuidándote"
  • "A mí me cuida mucha gente, abuelita" respondí.

Entonces ella lo aceptó, pero sabía que había más en su frase así que, obviando sus ochenta y tantos años, continué:

  • "Tranquila, puedes estar segura de que seré madre. Lo que no sé si seré es esposa".
  • "Di que sí, cariño".

Ya he dicho que no era tradicional.
 

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cuestión de ritmo


Hace unas semanas, y respecto al desarrollo del oído y de las funciones cerebrales del feto, leí que a partir de las semana 28-30 eran capaces de seguir un ritmo. Evidentemente, como pensaréis vosotros ahora, creí que eran puras patrañas. Hace ya unas semanas que sé que reconoce, o al menos aprecia repetidamente, las canciones que le gustan, porque comienza a moverse.

Ayer conducía con la radio puesta cuando comenzó a sonar "Mercy", de Duffy. Me gusta la canción y comencé a cantarla. Pensaréis que estoy loca, pero prometo que el Bichito comenzó a seguir el ritmo y a moverse con más "velocidad" de lo que suele.

¡¡¡¡Bailaba!!!!

P.D. Como ya he comentado alguna vez, no me gusta mirar temas médicos en Internet, pero recomiendo las explicaciones breves, sencillas y SIN opinión de www.semanaasemana.com

jueves, 1 de diciembre de 2011

Familia


- Buenas tardes, señora, le llamo de su compañía de la luz, porque como cliente nuestra tiene derecho a unas ofertas familiares que me gustaría ofrecerle.

- Ajá.

- ¿Cuántas personas habitan en su domicilio?

- Dos

- Entiendo, dos: usted y su pareja.

- No: Yo y mi hijo

- ¿Es menor de edad su hijo?

- Aún no ha nacido.